miércoles, 7 de abril de 2010

Cosas que pasaron en 1995. El Juli ya tiene 15 tacos.

Sabés qué cosas importantes ocurrieron en 1995? Pues te voy a hacer un pequeño resumen.
El Ajax de Amsterdam gana la copa de Europa. El Blackburn, la Premier y el Parma la UEFA. Años después como ha quedado grabado a fuego en la historia del deporte mundial vendría el Sevilla FC a dar un par de lecciones de fútbol a este continente, ganando dos UEFAS consecutivas, una copa del rey y una supercopa de Europa.
El Betis queda 4º y el Sevilla, 6º, pero esto no tuvo transcendencia alguna.
La liga terminó con el Madrid de campeón y el Depor endiñándole un 2 a 8 al Albacete, que bajaba en caída libre. No hay piedad en el deporte.
La copa del Rey se la llevó el Depor que iba como un cohete, pero le faltó alguna jornada más para haberle dado un nuevo disgusto a los merengones.
El balón de oro del año 95 fue para un jugador liberiano del AC Milan, George Weah.
En tenis, fue un año de grandísimos caballeros de la raqueta. Pete Sampras ganó a Boris Becker la final de Wimbledon y a André Agassi la del US Open, cayendo ante el mismo Agassi en la final del abierto de Australia.
Indurain ganó su quinto tour de Francia y Michael Schumacher el mundial de fórmula 1.
En este año se estrenaron Pocahontas y Toy Story y Mel Gibson se empezó a aficionar a la sangre y a la leña al mono que es de goma, con Braveheart.
A Camilo José Cela le dieron el premio Cervantes. Camilo José Cela, el hombre que aseguraba en una entrevista que era capaz de absorver por vía anal el contenido de una palangana de agua…un personaje curioso y grandísimo novelista.
Cuatro años tras la muerte de Freddie Mercury, Queen lanzó su último disco en estudio, “made in heaven”.
Y en mayo, se inauguró Port Aventura.

Bueno, no se si me dejo algo en el tintero, pero creo que ya no ocurrieron más cosas importantes en este año…
Un momento, un momento. Claro que ocurrió algo más, el jueves antes de semana santa, concretamente el 6 de abril, precioso día de primavera, al caer la tarde, el bombón, en otro alarde de amor supremo al que ya me tiene acostumbrado, te trajo al mundo. La matrona al verte quiso tatuarte un ancla en el brazo, como Popeye el marino.

Y ya han pasado quince años. Cualquier cosa. Quince años que te han convertido en un tío inteligente, confío en que maduro y respetado aunque a veces peques de listillo, deben ser las hormonas que son una especie de droga legal que traemos los seres humanos de fábrica y que a veces se revoluciona a estas edades.

Sevillista de pro, aficionadísimo al fútbol, a la semana santa, al tuenti, al messenger, a la play, a construir pirámides de ropa sucia o limpia en la habitación, a la pizza, a la pasta, a las tostadas del insti, a las patatas fritas, a los pastelitos de Martínez, a los batidos de Ochoa (en esto tienes a quien salir),a las burbujas de cola, a los yogures, a salir de tapas, a las series del Orfanato, el mentalista, el CSI y mentes criminales, a minuto y resultado, a las pelis violentas (bueno en esto coincido bastante, nada como todas las partes de la jungla de cristal, eh?), a ir descalzo, a los bañadores largos y camisetas grandes.

Muy colega de tus amigos y no menos de tus amigas. Un pacto de sangre con tus colegas te impide ser todo lo transparente que quisiera y revelar tus amistades femeninas, lo que te obliga a diario a resistir los interrogatorios del bombón y los comentarios de tus hermanas sobre este tema. Con gustos muy definidos sobre tu aspecto y lo que te gusta ponerte. La consecuencia siempre ha sido la misma a lo largo de la historia de la humanidad: lo cómodo y lo que me gusta nunca es lo que le gusta a mis padres, aunque en este tira y afloja esté la virtud (aún recuerdo con pavor unos pantalones de invierno que mi madre me obligaba a poner que picaban como un demonio).

En resumen, un buen tío que cumple quince años en un día complicado para celebrarlo porque digo yo que los cumpleaños siempre debería caer en fin de semana, no en martes (y no lo digo por el manido refrán). Bueno, ya llegará.

Te deseo que seas feliz en cada cumple de tu vida que espero sea larga, intensa y divertida.
Salut y força al canut.

Feliz cumpleaños chaval.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Hay que adaptarse

O al menos es lo que le decía Clint Eastwood a su pelotón en aquella peli pseudo fascistoide que se llamaba “el sargento de hierro” donde este sargento batía el record mundial de tacos por frase. En esta peli, el colega se quejaba a su General de División por la “hijoputada” que suponía el no disponer del material necesario a tiempo para la invasión que iban a iniciar. A él le funcionó y le proporcionaron todo tipo de juguetitos de guerra para una nueva hazaña bélica de los americanos en el “territorio hostil” de la isla de Granada…cualquier cosa. Pero por desgracia no siempre es así y el glorioso cuerpo de los marines de los EEUU, al igual que nosotros tenemos que adaptarnos e improvisar en más de una ocasión para poder “vencer” muchas de las historias diarias.

Verbigracia:

El caos de tráfico sevillano y metropolitano que a diario cambia de sitio y de hora, aunque tiene querencia por mi camino habitual hacia el curro, el jodío.

Nuestros políticos, aunque en este caso dudo sobre si realmente improvisan, experimentan o directamente le quitan la anilla a la granada, cierran la puerta y a correr como los cobardes.
Los mecánicos de coches, a estos les da por realizar una mezcla diabólica entre improvisar y ganar tiempo. Esto último lo hacen cojonudamente bien, sólo hay que levantar el capó de tu coche, escorarse hacia la derecha, luego hacia la izquierda, mover un par de cables, inclinarse hasta casi tocar el bloque motor con cara de interés y exclamar con sorpresa…”pero quién le ha tocado a usted aquí antes, por Dios”, mientras se limpian las manos con un trapo más sucio que el suelo del taller. La jodimos tío Avelino, vé preparando la cartera y por supuesto ni se te ocurra preguntar cuándo va a estar lista la reparación. Ahora al que le toca improvisar es a ti.
Pues sí herman@s, como dice el sargento, hay que adaptarse, hay que improvisar, hay que tirar palante pero desde luego no puedo negar que hay cosas para las que no estoy preparado y muestro una especial torpeza mientras me adapto.
Verbigracia (está tela de guapa la palabra):
Mi hija mayor se ha sacado el carnet de conducir. No puedo evitar pisar instintivamente el suelo del coche cuando voy de acompañante, como si tuviera unos pedales fantasmas que frenaran o aceleraran el coche.
Lloverá para siempre? No acabo de adaptarme a la lluvia y sigo manteniendo que el cambio climático es el camelo del siglo pero que da de comer a cantidad de personas, consultores y profesionales de las conferencias incluidos. Recordáis el inicio de Blade Runner cuando un dubitativo Deckard come unos fideos chinos en un tenderete en las calles de Los Angeles bajo una interminable lluvia? Siempre lloviendo, esa estética oscura de cielo gris, de tejados que chorrean sin parar, la escena final en el borde de la azotea del edificio…con la puñetera lluvia que no para. Que sí que muy bien pero que pare ya.
Lo unico de cierto del “cambio climático” es que no hay transición entre las estaciones. Estoy seguro que un día dejará de llover y de hacer frío y al día siguiente estaremos con la calufa castigadora sin período de adaptación, por mucho que diga el marine. Eso querrá decir que ha llegado la época de la caidita del abrigo y eso por este bendito sur es un acontecimiento para el que no tengo que adaptarme.
Un saludo patós desde este puto paraguas que me cobija.

sábado, 27 de febrero de 2010

El hombre y el medio. El puto cambio climático o cuando coone va a dejar de llover

Es innegable la relación del hombre con el medio, con lo que le rodea y desde luego con el clima de donde vive. Mi amigo Jero, gozador profesional de la vida en todas sus facetas, tiene una peña de amigos, la peña de los pachanga que se reune de vez en cuando básicamente para lo que podríamos denominar como cachondeo puro y duro. En fin, la última vez que coincidí con él con una raqueta en la mano (el mejor deporte para descargar la presión, después del brikindance), me contaba que en la última reunión de los pachanga la tristeza reinaba en las caras de sus colegas, la depresión por el mal tiempo que tenemos desde hace tres meses estaba haciendo mella sin duda en ellos. De hecho, barajaban la posibilidad de apuntarse a un curso de gallego y cambiar las cañitas por una queimada. La ruina total, hermanos.
En el sur no sabemos vivir con este tiempo. La piel coge color bombilla, no hay sol. Hoy me he encontrado con algunos amigos en una reunión para inaugurar (como no puede ser de otra manera), la nueva temporada del bar del club de mi barrio. Pa qué nos vamos a reunir si no es para comer o beber.
En definitiva, con todo el que te encontrabas, "dónde te has metido", "cuánto tiempo sin vernos", "¿has salido con la bici ultimamente?". Señores, dónde voy a estar... pues refugiado, resguardado, a cubierto, al pairo, al socaire, bajo techo, lo que se dice escondido del mal tiempo. Bicicleta?, la última vez que me atreví, hace como tres semanas, volví que parecía un muñecolate del barro que pillé en menos de dos horas. Mi coche es el único que agradece esta lluvia, es de las pocas oportunidades que tiene para mostrar su inmaculado color blanco.
Ayer dió una tregua el tiempo por la tarde y me encajé con el pibón y mi hija Cristi en Triana para ver al nazareno de la O pasear por el barrio en su via crucis. El aroma a incienso me repuso las baterías. Bueno eso y unas berenjenas con salmorejo en Casa Cuesta en la calle Castilla y una bravas con una cañita en la calle Alfarería. Como dice el pibón, ahora hay que sacar a los santos para que deje de llover. Paradojas de la vida.
Un saludo patós, a ver si escampa de una puñetera vez hasta el año que viene por lo menos y...no te olvides de Haití.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Mens sana in corpore sano? Bueno, no siempre.

Como ya va para casi tres meses que no vemos un sol en condiciones, y este frío parece que se ha quedado a vivir con nosotros por una buena temporada, he decidido azuzar un poco lo que tengo justo en el espacio que está situado entre las cejas y lo que me queda de sabana capilar.

Lo genial de la mente humana, del pensamiento, de lo que tienes entre oreja y oreja y que seguramente sirve para algo más que para el negocio de la peluquería, es la capacidad de generar sentimientos. Sentimientos que te reconfortan, que te teletransportan sin moverte de donde estés y que te llevan a donde te apetezca en cada momento. Hay gente que compra un billete para estos viajes, en cualquier esquina al primer Mr. Tambourine Man que se encuentran pero no son garantía de un feliz retorno, salvo que no tengas mucho interés en volver. Puedes comprar billetes también para estos viajes en la taquilla de un cine, de un teatro, en una librería, en un sofá con unos buenos auriculares acompañados de un movimiento circular de tu mano equipada con un dedito de ron de Castilleja de la Cuesta en copa balón. Es lo mejor de lo mejor. No necesitas mucho, bueno un poco de entrenamiento no viene mal. Y desde luego no encontrarás mejor relación calidad precio en ningún sitio.

Creo que este es el mejor uso que podemos darle a la capacidad de imaginar y de sentir que tenemos, desde luego mientras dure este puto temporal. Porque tengo claro que empiezo a necesitar un poquito de primavera (con la menor cantidad de polen en suspensión posible, por favor). Pero mientras llega y no llega, centrémonos en imaginarla y en desearla. Y la quiero con estas cosas: muchas flores, poco polen, muchas estrellas, pocas nubes, mucha brisa, pocos vendavales, mucho algodón, poco lino, que me pica; muchos amigos en mi terraza, pocos carteros con notificaciones, muchos caminos que pasear con el pibón, pocas carreteras que recorrer en coche y mucho azahar, torrijas, olor a incienso y poca gente, poca luz, poco ruido…y sin correr, con el izquierdo por delante, siempre de frente.

Y ojo a las sorpresas si nos pasamos con ejercitar tanto la mente, que podemos perder el punto de referencia y el contacto con la realidad, aunque a según qué horas, soñar nos diferencia de los seres inertes. Pero lo dicho, ojito con el poder de la mente que mira lo que decía el ABC de ayer: “La artista francesa Sophie Calle, una de las mas destacadas representantes del arte contemporáneo en su país, asegura que ha conseguido aumentar el volumen de sus senos por simple voluntad y sin recurrir a la cirugía estética.”

Vale, vale, el comentario fácil ya lo sabemos pero…y si fuera verdad? Como le dice el culebra al cabessa: “te estoy abriendo una ventana cultural al mundo y tu no haces más que tirarle piedras a los cristales”.

A más ver herman@s, ya queda menos para que la primera esté en Campana y por supuesto, no te olvides de Haití, que dentro de mes y medio llegan las lluvias a la isla y hay mucho por hacer.

martes, 16 de febrero de 2010

Aclararse con Haití

De momento he puesto un tarro vacío de tomate frito, junto a la tele de la cocina con una pegatina motivante..."ráscate el bolsillo colega", "hay que llenar el tarro", etc. Empecé el día 1, ya está por la mitad. El día 28 con lo que haya, haremos la donación. Recojo la sugerencia y la pasta la mandaremos a la cruz roja, claro que creo que tengo que dar una vuelta más de tuerca a los donantes potenciales que pululan por la cocina de mi casa. Estoy detectando un aumento sospechoso de monedas color cobre en detrimento de las doradas o bicolores, sin hablar del papel moneda que de momento brilla por su ausencia.
Una sugerencia y recomendación para todo el que quiera conocer de verdad sin titulares y sin portadas de informativos el día a día de Haití desde el terremoto: el blog de Fran Sevilla en la web de RTVE. Un cuaderno de vitácora de verdad. Os pongo el enlace en los sitios de mi recreo.
Un saludo a toda la peña y "no te olvides de Haití" (Antonio Fraguas "Forges").

jueves, 4 de febrero de 2010

He vuelto y tengo que hablar de Haití.

Ya echaba de menos aporrear el teclado pero quiero dejar claro que lo sigo haciendo por uno de los motivos de mi declaración de intenciones de esta aventura bloguera y que quiero recordar aquí: “la verdadera creencia de que seguro que la mayor utilidad la tiene para el que escribe”.
Necesito esta espita para aliviar la presión, para sobrevivir a los informativos, a las caras de cabreo que ves por la ventanilla del coche cuando vas al curro, a las portadas de la prensa, a los sarcasmos de los tertulianos radiofónicos, a la puñetera nube que lleva instalada en esta bendita tierra del Sur desde principios de diciembre y que no para de chorrear agua y, finalmente, para divertirme joder, a ver si pasan ya las borrascas y podemos volver al campo que ya va siendo hora.

Por algún lado tengo que empezar y son muchas las cosas que quiero contar y los sentimientos que quiero mostrar. Y en este primer post de este año, por orden de entripamiento visceral, no puedo evitar tener que hablar de Haití.

Las campañas institucionales, los grandes gestos, las declaraciones de nuestros mandatarios son muy de agradecer, los aviones cargados de ayuda humanitaria, los cientos y miles de personas que dejan todo para ir a ayudar a los “damnificados del seismo”. Todo sirve, pero este primer mundo, este hemisferio, este mundo rico y despilfarrador que mira para otro lado la mayoría de las veces cuando el segundo o tercer mundo sufre hambre y desesperación, creó el siglo pasado un invento que aparte de servir para mantener funcionarios inútiles, debe liderar y organizar el rescate de este país que ha escenificado lo que algún misionero ha dado en llamar el fin del mundo. Estoy hablando de las naciones unidas, de la onu, que por cierto no se por qué hay que poner con mayúsculas, dicho sea de paso.

La ONU, básicamente tiene que estar para estas situaciones. Hace unos días la viñeta del País de “el roto” representaba a dos supervivientes del terremoto de Haití preguntándose cómo iban a dar de comer a toda la gente que había venido a ayudar. Y tienen más razón que alguno de los santos de nuestras iglesias. Aquí es donde tienen que dar la talla los tecnócratas, los organizadores, los gestores. Esperemos que la cordura ilumine los gobiernos y dejen paso a los que puedan canalizar y hacer llegar las ayudas a todos estos desesperados. Y por favor, queridas televisiones, dejemos de hacer protagonistas de las noticias a los periodistas que transmiten vía satélite desde el escenario de la tragedia y centrémonos en ayudar.

Hagamos como Forges que en su viñeta diaria del Pais siempre pone en una esquinita, “pero no te olvides de Haití”. Seguramente es muy recomendable buscar un poco de cachondeo diario, de risa, aunque sea risa floja pero en medio de todo, guardemos aunque sea un instante para acordarnos del sufrimiento de esta gente.

Y para colaborar, para ayudar, hagámoslo fácil, de forma anónima, hagamos que Haití deje de ser noticia por haber anticipado el fin del mundo y no nos dejemos abrumar por las cifras de miles de muertos, de miles de amputados, de miles de huérfanos, de miles de personas sin hogar, sin futuro. No soy una persona de acción, no me veo con un casco removiendo escombros e intentando sacar gente de entre las ruinas de sus casas, pero pienso que pequeñas inciativas pueden convertirse en algo tangible y que pueden contribuir a cambiar la triste realidad de los que unicamente han conservado su vida. En un próximo post contaré con más detalle mi pequeña e insignificante contribución que voy a poner en marcha y que confío en que sirva para algo.

Prometo que mi próximo post será más divertido. “Pero no te olvides de Haití”.

martes, 22 de diciembre de 2009

Mi suerte con la lotería o "dónde está Chencho".

Nunca me ha tocado nada. Miento, cuando estaba en cuarto curso de EGB sortearon tres albumes maga de estampas sobre naturaleza animal y botánica entre cinco compañeros que habíamos hecho el mejor trabajo de la clase (siempre me ha gustado codearme con los mejores, no se si ellos comparten el mismo sentimiento hacia mi). Lógicamente las posibilidades de que me tocara alguno eran bastante altas. Me hizo mucha ilusión aquel album cuya interminable colección quedó incompleta para siempre.

Y ahí acabó mi suerte en los sorteos. Mi salud hasta la fecha, tocaré madera, aguanta medio decente a pesar del tiempo, es decir, celebramos año tras año por estas fechas, el día de la salud. Un compañero de trabajo tenía la teoría, a la que yo me sumo, de que las escenas de los informativos del día 22 de diciembre en los que aparecen los “agraciados” de la lotería estaban rodadas en un estudio de Madrid junto al que hacen la serie “cuéntame” y que los premiados eran actores desconocidos. Es más alguno ha salido en anuncios a los que nadie presta atención, como el de hemoal, o como figurante en Hospital Central, haciendo de enfermo borracho del rincón alicatado de la entrada de urgencias. En fin, teorías, teorías que ni por esa consuelan la bajona del día del sorteo por la tarde.

La lotería de navidad, pues como ese pastel de la vitrina, con esos brillos, esas frutas que parecen dibujadas, esa nata resbalando por los bordes entre trozos de chocolate fondant…mientras no te lo comas, conservarás la ilusión de su sabor, de su olor, de su textura. Cuando te lo has cepillado,…joder creo que no me ha sentado muy bien, igual no debería haberme comido ese otro, y encima lo que me ha costado en esta pastelería, ahora ya nadie quiere más, qué hago con lo que ha sobrado.

Lo mismo, lo mismo. Antes del sorteo, ya me había quitado la hipoteca, había cambiado de coche por otro menos práctico y consumo brutal, tenía sacada las entradas para el concierto de año nuevo de Viena y estaba esperando a tener el nuevo coche para pegarme un viajecito por la costa y la sierra para cerrar la compra de mi nueva casa de vacaciones.

Después del sorteo, después del sorteo, no passssa nada. El pibón me seguirá queriendo igual, espero. Continuaremos con el entretenimiento de gestionar los números rojos de una cuenta bancaria, que es todo un arte y del que estoy seguro acabará sacándose un videojuego en todas las plataformas. Y total un mini cooper con el techo y los retrovisores de cuadritos blanco y negro, no te da más que problemas, arañazos, taller, un lío. Dónde va a estar uno más a gusto que en su propia casa… Total, que me he quitado de un montón de problemas y de quebraderos de cabeza.

En mi oficina, los viernes me agencio lo que he denominado la revista del entacado y que no es más que el suplemento del diario Expansión, llamado “Fuera de serie”. Entre las principales noticias del último número comentaban que Mercedes, una vez finalizada su alianza con McLaren, lanzaba su primer deportivo en solitario. El nuevo SLS AMG, alas de gaviota al precio de 177.310.-leurazos. Otro problema menos para mí.

Si es que no veo más que ventajas en esto de que en el sorteo de navidad de este año me haya tocado lo de siempre. Un güenna, aderezado con ajo, agua y resina.
Y encima Gibraltar sigue siendo de los bucaneros ingleses.